Terapia robótica
En la actualidad el uso de la tecnología en la medicina es cada vez mayor. Tanto que, para el 2003 el Instituto de Investigaciones de sistemas Inteligentes (ISRI) ha lanzado una especie de robot-peluche llamado “Paro”. Este, posee la forma de una pequeña foca bebe de tamaño real.

La finalidad con la cual se desarrolló Paro, es que la pequeña foca bebe se convirtiera en mascota y estableciera vínculos afectivos con un público definido: adultos mayores que padecieran algún tipo de enfermedad que ocasione deterioros en las capacidades cognitivas o de trastornos conductuales, tales como el Alzheimer. El objetivo es que, Paro sea un “detonante” de recuerdos, de sensaciones e impresiones psicológicas agradables.

Adultos mayores interactuando con Paro, la mascota robot

El peluche robot, posee expresiones faciles y corporales.
El éxito de Paro no radica en su condición de robot, más bien por el de mascota. La denominada terapia animal, consiste en la interacción del paciente con algún tipo de mascota a fin de que logre relajarse, alivie su estrés e incluso ayude en la rehabilitación física.
Una serie de experimentos para comprobar la terapia del robot se han ejecutado con Paro en un centro de servicios de salud para las personas mayores en “Toyoura”, Japón, entre agosto de 2003 y septiembre de 2004 demostrando sus efectos psicológicos, como el recurso de estado depresivo, animando y la motivación; los efectos fisiológicos, como la remisión de la tensión como se ha demostrado por las prueba de orina; y los efectos sociales tales como una mayor interacción entre las personas de edad y el personal de atención.
Para que se den una idea mejor, de como se ve Paro en la realidad. mira el vídeo adjunto.







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